La calle esta vacía, el cielo esta cubierto por un manto suave de nubes, dejan pasar sol... me acompaña esa voz, esa voz brotona que canta, le canta a alguién, le canta a la nada, sólo dice lo que siente... yo me hundo con esa voz, me pierdo... me voy sumiendo cada vez más en el abismo, en el vacío... cada arpegio, cada nota que le roban a la guitarra me perfora el alma, me traviesa como un estilete filoso, como si atravesase piel, musculos, venas, y huesos... me siento vacío, en medio de nada, pero esa voz sigue, me acompaña, va conmigo, yo la dejo ir conmigo...
no sé a donde fui a parar, ya no importa nada, el cielo sigue gris y sin más actividad por hacer, debo respirar...




