Ella era alta... no, no, no era alta... o sí? No sé, yo recuerdo que era alta, quizá me lo parecía porque la veía desde el suelo, hube caído una vez más... Caer es bueno, sólo a veces. Levantarse es mucho mejor. A veces caer no es tan bueno, ya que una vez me caí y me rompi una uña y la uña comenzó a romperse, y se deshizo y luego desapareció. Al final desaparecí yo.
La otra noche me visitó una mujer; pero no era una mujer, era un hombre; luego resulto que tampoco era un hombre. Al final ya no supe quien era y como llamar a ese ser: señor o señora. Dijo que era la Parca, pero no lo parecía, quizá lo era...