noviembre 30, 2006

un día extraño

Esta mañana desperte y tuve conciencia, como nunca la había tenido, de que este sería un día extraño...
Al salir por la calle lo confirme, la gente caminaba muy abrigada de un lado a otro, no corrian, ni caminaban... daba la impresión de que se dejaban arrastrar por una fuerza que era ajena a ellos, como si fuesen titeres en manos invisibles. Todo eso me pareció en principio, una tonta alucinación, quizá una absurda idea causada por una lectura... pero no, no era así, no era tan sencillo como eso, no se trataba de la alucinación de un loco o de alguien que quiere serlo. se trataba de una conciencia, me hacía consciente de la vida convencional. A la gente no la arrastraba por la calles su voluntad, ellos erán arrastrados por la tradición, ellos iban al trabajo porque así debe ser, ellos no eran ellos, ellos eeran para alguien más, su vida no les pertenecía, su vida pertenecía a otros...
Luego me di la vuelta y observe que yo también me dirigía hacia algún lugar en esta ciudad... solamente que yo sabía a donde o es que eso era lo que deseaba creer, no lo sé.

noviembre 08, 2006

Un intento de afirmación

Estoy sentado frente a este aparato, me fume un cigarrillo y me bebí un trago largo de vodka, la música se oye algo suave y la impresora hace un ruido que acompaña a este día, un nuevo día o más de lo mismo, no estoy muy seguro; imprimo mis libros, si, son míos, es mío, yo lo escribí hace un año o más, no lo recuerdo muy bien… Este es un intento de afirmación, si, así como lo oyen, como lo leen, hace tiempo que no publico nada, quizá hasta me hayan olvidado, quizá así sea mejor, no sé, la verdad es que hace tiempo que deje de saber y eso no me preocupa.
Yo soy, si, yo soy Lucian de Silenttio, soy ese nombre, cada vez me convenzo más, pero dudo también o es que soy Lucio Torrez Soria, sólo un nombre en esta sociedad, una cifra más que engrosa las estadísticas de “mi” país, un país conflictivo, si, un país en movimiento, eso es más que seguro; pero yo no me siento un numero, no me siento una cifra, claro que al parecer a nadie le importa como uno se concibe, creo que a nadie le agradan los individuos, quizá a muy poca gente, muy poco me parece… conozco tan poco de este mundo, me falta tanto por conocer… no sé bien porque hago esto, porque escribo lo que escribo, no sé porque escribo esto en este momento, creo que siento como J. Saenz, tengo la certeza de que me desagrada la idea de dejar de escribir… he soñado y sigo soñando, como dicen en el argot popular de estos lares, he soñado despierto o como dicen otros: soñar no cuesta nada, creo que se equivocan, yo no le deseo sueños a nadie, preferiría vivir cosas concretas y no sólo sueños, quizá me entiendan mal o quizá entiendan lo que quiero decir, no lo sé, nuestras palabras limitan tanto como facilitan expresar nuestras emociones. Estoy condenado a vivir y hace tiempo que me canse de vivir y creo que si vivo es sólo por respirar, la respiración me mantiene vivo y creo que sigo respirando porque me desagrada, también, la idea de dejar de respirar.
Si, señoras y señores, soy Lucian de Silenttio, aunque en general me conocen como Lucio, como lucito, de cariño o lucho en el ámbito familiar, que no permito a nadie decirme de ese modo, aunque sé que no me importa mucho, parece que me importa. Quisiera decirles que soty escritor, pero no lo soy, entonces ¿qué soy? Al parecer es una respuesta que nunca tendrá una respuesta certera… a la gente le gusta decir escritor, ponerle un nombre a la gente, para sentirse segura, pero a mi no me hace sentir así… no sé porque me siento hoy así, no sé porque estoy escribiendo esto, quizá porque intento afirmar lo que soy; por cierto que esta no es una confidencia, ni mucho menos un relato, es una realidad, a partir de hoy, quienes vean y lean este blog, van a ver a este “nuevo” sujeto, a este “nuevo” individuo; pueden llamarme escritor si eso les hace sentir más seguros, pueden hacer conjeturas e interpretaciones, pueden decir lo que se les ocurra y creo que eso no cambiara nada de mi interior, no puedo huir de él.
Este es mi espacio y todo lo que hay aquí lo comparto con ustedes porque quiero hacerlo y si dejo de decir cosas, o mostrar dibujos, fotografías o lo que sea, es porque deseo mostrar lo que soy capaz de ver, sentir, pensar, etc. no sé si esa sea una razón para escribir o… bueno que importa, sé que esto lo estarán leyendo y no sé que están pensando o sintiendo. Me gusta jugar a escribir y me desagrada la idea de ser un tipo serio, dejar de jugar, eso me desagrada… esta es mi revista, es mi editorial, es mi ventana, es todo lo que ustedes quieran que sea. Soy un cobarde y tímido, y si algo no aprendí, fue lo esencial: como ser un sujeto social. Temo, mis temores son fuertes y este, como les decía, es un intento de afirmación, como todo lo hasta ahora escrito, dicho y hecho…
Ahora ya saben algunas cosas más de este sujeto y no me importa como lo tomen, si bien o mal, categorías que no tomo muy en serio. Señoras, señoritas, señores y señoritos, este es ce fini, ce tout.



Me gustaría estar, en este momento, hoy, al algún lugar de esta ciudad, pero estoy aquí, encerrado y escribiendo; irónicamente solo y escribiendo… nunca debí decir ni una sola palabra, ni una sola frase