Recien, hace algunas semanas, conoci a un amigo, un "escritor"... bueno, el no desea ser llamado asi, pero creo que esta en camino de serlo: compartió conmigo esto que sigue, y que con su permiso transcribo aqui, que por cierto no tiene revisión ni correciones:
"El silencio me gusta, un gusto casi libidinoso. El frío también es mi amante, para mi ya no es el frío: es ella, es mi amante, mi prostituta y mi compañera, mi amiga y mi esposa. La frío podría llamarla, pero se van a espantar con ese uso del artículo, aquellos puristas del lenguaje. Acaso el lenguaje no debe sernos útil para expresar todo eso que bulle dentro de nosotros, todo eso que de modo incipiente expresamos cuando decimos , por ejemplo: te quiero. Cuantas veces y en silencio he llorado y reido, y estoy seguro de que si me hubiese visto alguien habría creido que estoy loco o al menos un poco ido. Reconozco cada uno de mis desvarios y cuando lo hago sé que dejan de ser tales, porque ya los he captado, ya los he aprehendido. Sigo creyendo que lo hice, aunque parece, a veces, que no es así y que mis intentos han sido truncos y yo mismo me he engañapo creyendo que me apercibía de mis desvarios.En realidad no debería escribir esto y mucho menos en estas hojas... Ahora recuerdo que para mi, escribir siempre ha sido peligroso. A pesar del peligro que representa, sé que no puedo resistirme a tomar la pluma y plasmar... solamente dejar fluir las palabras como fluye un rio... pero incluso un rio se seca y tal vez un día mis palabras ya no expresen nada, y solo esten ahi plasmadas sin orden, ni sentido, como si alguien las hubiese dejado olvidadas o abandonadas, como si hubiesen caido accidentalmente dando el aspecto de ser algo ordenado, algo con intensión y sentido...Por las palabras siempre he sentido un miedo y un respeto. No se dice algo sólo por decirlo. he pensado que eso puede ser toda la cosmovisión de mi tierra, que se expresa, que grabada en mi piel, en mis sueños e ideas, se presenta fugaz, ilumina y luego desaparece obscurecida por toda esta ciencia, por esta lengua. Aunque es esta lengua la que tengo, la que poseo y me posee, no puedo desprenderme, lo intente y cuando algún progreso logre, enseguida sentí un vacío, algo había sido arrancado y yo ya no podía reconocerme... algo había perdido.He creido hasta ahora que soy habil con las palabras, pero me di cuenta que no es suficiente ser habil, cualquiera puede serlo con un poco de esfuerzo. Las palabras lo son todo y al mismo tiempo son nada, dicen solo lo que quieren decir, pero en realidad tienen el proposito de expresar todo, la totalidad... sea de una emosión, de una pena, de una intensión, de un sueños. Tal vez por eso la filosofía y los filósofos son tan meticulosos con cada palabra; no me refiero a cualquier filósofo por cierto. Yo mismo sé que soy pobre de palabras, podría hallar tantas formas de decir amor o cielo, o chakatau... puedo decir desde ahora a la puerta, la cupuala o el pelteca. yo sé también que se reirían y sería un juego; preferimos lo estable, lo conocido, lo seguro, aquello que puede ser inteligido... pero el juego, al menos así concibo yo a la literatura, es algo mucho mas que ceñirse a reglas, definiciones y sentidos, a normas gramaticales y estilos. Aunque parece que aún ahora, al hacer esto, no soy mas que un tributario de ese sistema, veo que no soy capaz de desprenderme, superarlo y era eso lo que yo quería, era mi objetivo.La pintura es un lenguaje, puedo expresarme ahi, puedo plasmar una pesadillao un paisaje deslumbrante y lleno de vida, pero aún ahí hay un esquema..."
Fragmento de: En el silencio...
