febrero 03, 2006

crónica de una herida mortal

Era de noche y no lo era, había gente, mucha gente y no la había, no era producto de mi imaginación, ni era producto de la imaginación de alguién más... entre el jazz y la gente adulta, que de arte conocía muy poco y de apariencia mucho, entre adultos que allía se habían congregado por nada más que decir a sus amigos: "estuve en tal lugar y vi a tal o cual persojane conocido..." o cosas semejantes; allí entre todo ese caos y bullicio la vi, no supe su edad y no quiero saberlo, no importa para mi es una mujer; allí entre todo ese fondo de mundo destacaba ella y eraúnicamente ella lo que estaba allí sólo las voces me dovolvían a la realidad y podía distuinguir a ese tumulto de adultos y algunos jóvenes; no sé su nombre, pero soñé que me lo dijo: Crístal, a mis oídos sonó como Gala para Dalí, como el Castor para Sartre, sonó como Wara para... no importa para quien, ella, esa jovencita sólo me miro un momento y basto para herirme de muerte, en un momento creí que era la Parca en persona y que esa noche moriría, pense que moriría allí entre aquel gentío, para el que era una anónimo "chango" extraño y algo bebido... para ella nunca supe lo que fuí no osé preguntárselo, aunque moría de ganas; ese nomnbre sonó y sonó, me parece que retumbo a en mi ser, se hacía parte de mi sangre como el veneno de la cobra de la cascabel, se hacía parte y lo podía sentir, no era un calor, no era un frío, no era nada conocido por mi hasta esa noche, no era como la nausea, no era como lo que me habían contado y sobre lo que había leido, era nuevo, totalmente nuevo y no sabía darle nombre, mi razón quería hacerlo a mis emociones no parecía importarles mucho, ellas lo estaban viviendo y no les importaba lógica o razón alguna. Ella estaba allí, Crístal era ajena a mi mirada y ello no me importaba, muchas veces me habñia dolido que fuese así, que una mujer fuese ajena a mi mirada, ahora era distinto, me parecía que era mejor así; y en el ambiente la m´sucia seguía y la gente hablaba y bebía; ella paseaba cuadro tras cuadro, no la seguí, temía ser descubierto, la mire y la mire nada más, a ratos los hombros de una hombre la ocultaban a veces una mujer fornida lo hacía, ella seguía en mis pupilas, como sigue estándolo ahora... antes de huir de ese lugar, de ese dolor, la mire y ella me miro, parecía conocerme y dejarme saber mucho a través de su mirada, pero no sirvo para interpretar, no puedo... y esa sorisa tierna y... y sin nombre, no hay palabra humana, no hay idioma que pueda expresar la belleza y la hermosura de esos labios, de esos ojos, de ella... en ese momento supe que me habían herido a muerte.

3 comentarios:

  1. Me extraña mucho que semejante 'post' aún no tenga comentarios, pero qué saben ellos de todas formas?

    Sr. T-Bone, a riesgo de pecar de arrogancia, creo conocer el sentimiento del cual habla, a mi me atacó hace no mucho, y la causante es algo a lo que yo he bautizado como: La Magia. ¿Cree Ud que podríamos estar hablando del mismo brillo?

    ResponderBorrar
  2. así sucede a veces caro sebastian, a veces un escrito no es valorado, quizá porque trato de un tema como ese que usted llama magia y que estoy de acuerdo hasta cierto punto, aunque me gustaría saber el porque; otro llaman a ese sentir de otro modo: amor. por mi parte debo decir: que se llame como se llame a quien le importa el nombre si puedes percibirlo (o al menos se cree percibirlo).
    un gusto tenerlo por aqui.

    ResponderBorrar