junio 08, 2006

A la humildad y al sacrificio

Os ruego seáis condescendientes si es que no compartís lo que os ofrezco en esta ocasión, quizás os parezca muy personal, así siento, así rindo mis homenaje a dos grandes seres.

A la humildad y al sacrificio

Si en el mundo hay humildad y sacrificio, sin duda, que el mismo tendrá rostro de hombre y mujer y ese rostro es de padre y madre; muchos desearon serlo y otros no, pero lo son; algunos huyen de su responsabilidad, unos la descuidan o se olvidan, otros en cambio, a pesar de todo, estoicamente llevan a punta de esfuerzo, su esfuerzo, un hogar, sacan adelante a unos hijos; a la humildad y al sacrificio de mis padres.
Quien diría, se quitan un pan de la boca, se quitan horas de ocio, de diversión, de juerga, de descanso, para ofrendar sus fuerzas al capital o a la comunidad, son ofrendas vivas al dios dinero o al deber, por sus hijos. Cuando se es pobre la vida suele ser más dura, así fue para mis padres, para mis hermanos, para mi; menos estudios implica un trabajo más duro, físicamente hablando; es paradójico e irónico, pues son ellos los que hacen el trabajo más rudo y reciben la paga más baja y los que hacen el trabajo liviano, “dizque” intelectual, los que ganan más, sólo por haber estudiado, como si el estudio fuese sinónimo de “ser mejor”; hay cada pastiche y mediocre profesional, que su título sólo es un desperdicio para lo sociedad. No viene al caso.
Soy joven, pero he visto suficiente como para saber que bajo este modelo sólo se fomenta y se vive como si fuese normal, la injusticia y no es que añore un socialismo ideal; no, no lucho por eso, lucho por el sistema comunal, ese sistema donde habrá más justicia social, económica y jurídica: utopía, quizás, pero sueño por mis padres, ellos son mi inspiración, por ellos es que escribo y escribo para poner de relieve su sacrificio, es de ellos que hablare aquí.
Mi madre, me dará su dinero, que habrá, seguramente, ahorrado de a poco; me lo dará para que pueda tramitar mi carrera paralela en la universidad “pública”, que hace mucho dejo de ser eso, yo diría que es la universidad privada más “barata”, ¿la más barata? Lo sé, seguro ha de darme el dinero con el cual ella planeaba comprarse una pollera, un sombrero, una manta o unos zapatos, y me lo dará a mí, a su hijo, al hijo que en ocasiones la hace rabiar, la hace preocuparse o quizás llorar; su hijo que sólo sabe leer y escribir, que es un bueno para nada, su hijo que no aspira a otra cosa que escribir un libro, “¡gran cosa en un país como este!”; a ella no le importa, como a toda madre, sé que por mi todo lo daría, lo ha demostrado toda su vida, me lo demuestra cada día. Y él, mi padre, no queda atrás, no dice mucho, él siempre fue muy silencioso, no es de los padres que habla; yo sé que su sacrificio… no, su amor, eso es lo que es: amor, no puede ser otra cosa; su amor es tal que no le vi comprarse cosas para él, siempre dando a los hijos para que estudien, para que hagan lo que él no pudo hacer, no le vi hace tiempo comprarse una nueva chamarra o un pantalón, no se queja y no lo hará, nunca lo dirán, nunca verán a mi padre a mi madre echarme en cara los sacrificios que hicieron, las penurias que vivieron, para ellos una sonrisa del hijo vasta, una taza de té, un desayuno al amanecer, no piden nada a cambio; ellos son felices con sus hijos felices. Algún día voy a llorar su ausencia, llorare por los recuerdos; esos tiempos idos, de sábado tomando helados de veinte centavos, allá por los inicios de los noventa, mi padre ya no trae hace tiempo las toronjas que comíamos hasta el hartazgo, ya no llega de su trabajo a las cuatro de la tarde, veré en la lejanía a mamá tendiendo el sawu, pasteando las ovejas, acribillaran mi mente la imagen de ellos… siempre dándonos a sus hijos y no pidiéndonos más que un beso, un abrazo; a su humildad y sacrificio. Me decían: “estudia para que no seas como nosotros”, como voy a desear eso, yo deseo ser como ustedes: humilde, tolerante… no hay adjetivo, no hay palabra que exprese lo que son…
Espero tenerlos hasta cuando tenga el dinero suficiente para consentirlos y “devolverles” lo que me dieron, quiero poder comprarles ropa, alimentos, salud; los quiero tanto, ¡como no he de quererlos! Si me enseñaron tanto “sólo” con sus estudios hasta quinto básico y en el campo, como no he de quererlos si son tan buenos con todos sus hijos. Sé que estas vidas las veo yo, pues me tocan de cerca, sé que hay otras, muchas, más épicas y novelescas, tornándose hasta dramáticas, a ellas también mis respetos; cada día tumultos, multitudes de padres y madres peregrinan por las calles y las plazas, por oficinas y comercios; hay cada día lucha, lucha por la vida, por sueños, por un mañana mejor para los hijos; madres y padres que quieren procurara a sus hijos lo que a ellos no les fue procurado, es por sus hijos que viven; cada día, cada día, es admirable, ¡cuanto amor!.
Mamá, mamá, cuanto la admiro; papá, papá, cuanto lo admiro, cuanto os respeto, cuanto os los tengo presente; cuanta energía, cuanta fuerza, cuanta sabiduría aprendida de la experiencia, sólo el amor por sus hijos pueden infundirles las fuerzas titánicas que ustedes rebosan. Si puedo, he de obsequiarles un libro, con mi nombre en la tapa, no por narcisismo, es que sólo para eso sirvo, será para mostrarles lo que aprendí a hacer, para que vean que no fue vano hacer que sus hijos estudien, será mi manera de mostrarles que sus sacrificios y privaciones no fueron vanas, que todo lo que hicieron fue para un fin, humanamente, loable. Sé que ustedes esperan otra cosa de mi, no os puedo dar eso, debo seguir mi camino y aunque os duele, ustedes aceptan mi decisión, si me equivoque de camino algún día lo sabré. Cuanto os amo.

(Sé que hay hijos que olvidan a sus padres, y padres que olvidan a los hijos. Esto es para Cecilia y Sandalio. Para vizcacha. Extensivo para madres y padres; padres vean que albergamos sentimientos y emociones a veces no mostramos agradecimiento, pero lo sentimos dentro, con fuerza. Hijos, nuestros padres viven por nosotros; un abrazo, un te quiero basta. No sigan lo que digo, cada vida es diferente, es algo de la mía.)

8 comentarios:

  1. Estimado Lucio,
    Gracias por compartir tan nobles y personales sentimientos, estoy segura que pase lo que pase tu familia siempre estará orgullosa de tus acciones, espero que pronto se cumpla tu deseo de publicar un libro, debe ser difícil... pero el día esta cerca.
    Y... pensar que yo a veces me quejo porque mi mama me llama todos los días, para preguntarme que comí o si salgo abrigada, así son las mamás y los papás aunque saben que ya somos adultos, siempre tiene su cuerpo y mente sobre nosotros.
    Un Abrazo,

    ResponderBorrar
  2. como va todo mi querido caballero? estoy en medio un traslado, por eso la ausencia, pero estoy aqui, ten la certeza de que estoy aqui tanto como estas tu en cada uno de mis días...

    besos... muchos besos y siempre un gran gran abrazo para ti

    vero

    ResponderBorrar
  3. Muy bello homenaje. Como siempre admiro tu manera de expresar lo que sientes. Un gran abrazo T-bone.

    ResponderBorrar
  4. Me conmoviste hasta las lágrimas. Tus padres deben estar orgullosos de ti.
    Y leer esto me da más fuerzas para seguir luchando...

    ResponderBorrar
  5. gracias...solo gracias...por el homenaje,

    ResponderBorrar