septiembre 09, 2005

10º departamento en Bolivia

Para quienes conozcan y no a Bolivia, para quienes mediados por los medios de comunicación masivos, ven a Bolivia como un “estado fallido” u otra mote, también para ocasionales curiosos y curiosas.
Cinco provincias, de tres departamentos de Bolivia buscan conformar el décimo departamento; como respuesta a las voces autonomistas que principalmente se oyen en oriente: Santa Cruz de la Sierra y Tarija, que hasta hace poco llevaron a extremos bajo la imagen de la media luna y la difusión de cierto mapa que dividía a Bolivia en el “alto peru” y la “nación camba”, aquí no discutiremos esto. Mi interés desde occidente y como observador, se centra en otros aspectos y aquí se vera sólo mi opinión personal y no así la visión institucional de tal o cual organización u gobierno.
Desde la perspectiva estratégica, si el gobierno quisiese acabar con el pedido autonómico de Santa Cruz, daría lugar a la creación de aquel décimo departamento.
Desde la perspectiva de los intereses en juego, la cosa se torna compleja, pues entran en juego intereses no solamente políticos locales, sino nacionales y de trascendencia histórica.
Bien, he de centrar mi observación compartiendo la mirada con el artículo publicado en el Juguete Rabioso Nº 137, y principalmente compartiendo la mirada con los pueblos indígenas, quines al parecer tienen en mente una idea nacional, y no así regional, como el Comité Cívico Pro Santa Cruz, quienes aparte se arrogan la voz de “todo” el pueblo cruceño: ¿No será sólo la voz de, máximo hasta el cuarto anillo? En la historia colonial y republicana de Bolivia los indios, fueron sistemáticamente utilizados y excluidos, vistos como enfermedad a ser curada mediante la educación, como lo muestra con grado considerable de certeza J. Sanjinez en El Espejismo del Mestizaje; durante todo ese tiempo sin embargo los indios siempre se sublevaron, hoy al parecer con grandes posibilidades de volcar aquel panorama. Las autonomías propugnadas como la solución a varios, sino a todos los problemas, ancla sin embargo en otro problema, pues se torna en la panacea al momento de mostrarse como la solución, por otro lado como estos pueblos, agrupados en la Asamblea del Pueblo Guaraní, muestran que se pretende implantar un centralismo departamental, aunque se combate aparentemente el centralismo paceño, bien el tiempo mostrara con certeza los efectos, pero el panorama que se puede ver es: por una lado indígenas propugnando la creación del décimo departamento y por otro elites, que abierta y encubiertamente defienden intereses sectarios; los indígenas podrían tener grandes posibilidades, pero al parecer la idea de autonomías, si bien calmada en estos últimos meses, no por ello extinto, ha calado hondo y tienes serias posibilidades de llevarse a cabo, ello quizá represente nuevamente un acto más de encubrimiento de la Bolivia indígena.

3 comentarios:

  1. Buenas. No se si es que leyó las tesis sobre autonomías de escritores tanto cruceños como tarijeños, y estos no excluyen a los indigenas. Las autonomias regionales y departamentales incluyen a los indígenas, dándoles incluso a estos autonomías. No quiere decir que nos separaremos, sino de que cuando en La Paz paralicen al gobierno, no paralicen el país.
    Por cierto, muy churas fotos.

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  2. sr. jabberwock este escrito, refleja sólo opinión a raíz de un escrito publicado en el juguete rabioso nº 137

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  3. debo disentir con jabberwock, los tarijeños y cruceños no están en pisición de "darles incluso" autonomías a nadie, cada uno labrará su visión de libertad

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