
Me ha dado ganas de escribir, he leído a Mann a Savater a Mayorga y a otros que no recuerdo, tengo un cúmulo de ideas que poco a poco digeriré, se que mi prosa es pobre e inexperta, pero que busca sólo ser fiel testigo de mi pensamiento, es el legado muerto que dejo en vida y que cuando muera será viva palabra de un muerto.
La palabra que da cuenta de ideas, sentimientos, temores y más, no es más que pensamiento muerto, pues una vez plasmado en un escrito deja de ser cambiado, deja de moverse como lo hacía con tanta soltura en el mundo abstracto de la “mente”, donde se estructura y reestructura a cada momento, donde fluye sin otra consigna que la fluidez; ahora, aquí cuando la escribí, cuando la escribo, dejó, deja de correr, abandonó su fluidez para morir, puedo escribir otro escrito abordando el mismo tema, modificando ideas, rebasándolas quizá, pero no será el mismo y no será la idea la misma, será otra muerte que refleja vida, será otro momento atrapado en grafías que atestigua que la “mente”, el pensamiento no se ha detenido, que continuó y que continua, hasta que no haya otro escrito que atestigüe movimiento, que atestigüe vida.
No estoy muerto, aunque esta palabra muerta testifique mi vida, mi progreso; será mañana cuando cobre vida, cuando no pueda ya plasmar ideas y todo lo que hoy tengo y que aún no escribo.
Lucio Torrez Soria
6 – VII – 2002.
La palabra que da cuenta de ideas, sentimientos, temores y más, no es más que pensamiento muerto, pues una vez plasmado en un escrito deja de ser cambiado, deja de moverse como lo hacía con tanta soltura en el mundo abstracto de la “mente”, donde se estructura y reestructura a cada momento, donde fluye sin otra consigna que la fluidez; ahora, aquí cuando la escribí, cuando la escribo, dejó, deja de correr, abandonó su fluidez para morir, puedo escribir otro escrito abordando el mismo tema, modificando ideas, rebasándolas quizá, pero no será el mismo y no será la idea la misma, será otra muerte que refleja vida, será otro momento atrapado en grafías que atestigua que la “mente”, el pensamiento no se ha detenido, que continuó y que continua, hasta que no haya otro escrito que atestigüe movimiento, que atestigüe vida.
No estoy muerto, aunque esta palabra muerta testifique mi vida, mi progreso; será mañana cuando cobre vida, cuando no pueda ya plasmar ideas y todo lo que hoy tengo y que aún no escribo.
Lucio Torrez Soria
6 – VII – 2002.
(Vuelvo a lo mío, dejemos de lado aquellos sucesos)
Grita en tu silencio y desgarra con el la tumba, querido muerto.
ResponderBorrarHabria que buscar entonces el momento adecuado para darle mortal zarpazo a la volatil idea y asi plasmarla muerta y hermosa en este lecho digital.
ResponderBorrar(Un blog vendria a ser un cementerio de mariposas con alfileres)
mariposas literarias, pero la analogía te sale, creo, al reves, siempre es mas bella la mariposa libre; la letra que revolotea entre tus sesos fecundando neuronas...T., muy inspirador tu escrito.
ResponderBorrargracias.
ResponderBorraraunque éste gracias cobrará vida cuando haya muerto, por el momento esta muerto, pues podré volver a decirla y será distinto.
gracias.